Un mes después de que Lucía me pasara su fantástico “resumen” sobre compostaje…. os dejo con la fantástica y completa mini-guía sobre compostaje, que “amenaza” con tener segunda parte!! Gracias Lucía.

A ver, un mes después…aquí va el resumen de la charla sobre compostaje que nos dio Amigos de la Tierra a los vecinos de Moralzarzal que somos voluntarios para probar este proyecto de compostaje doméstico.

Resulta que los humanos, y especialmente en el llamado “primer mundo”, generamos una cantidad de basura tremenda, que asusta. Esta basura ocupa mucho espacio, y genera graves impactos en el medio ambiente. En cualquier planeta con vida inteligente, lo lógico y razonable sería intentar prevenir esta generación de basura en primer lugar, seguidamente reutilizar y reciclar aquello que se pueda, y ya si eso, lo último y cuando no haya más remedio, eliminar y verter (a un vertedero controlado para que no haya lixiviados, no a cualquier lugar).

Pero resulta que curiosamente los humanos, en concreto los humanos españoles, lo estamos haciendo al revés, y la mayor parte de la basura generada se vierte, siendo apenas un 20 % reciclado, cuando podría ser hasta un 90%! Algo estamos haciendo mal. Así que la Union Europea se está poniendo seria y a través de una serie de normativas, quiere que en 2020 al menos alcancemos el 50% de reciclaje del total de nuestra basura.

La fracción orgánica de nuestra basura casi llega al 50% del total de los residuos. Esta fracción puede ser reutilizada para crear compost, lo cual significa que podríamos reducir muchísimo el volumen de nuestra basura al tiempo que revalorizaríamos un recurso que normalmente se tira.

Piensa global, actúa local: el ayuntamiento de Moral ha contratado a Amigos de la Tierra para llevar a cabo este proyecto de compostaje doméstico, con vistas a ejecutar más adelante también compostaje comunitario, con una planta compostadora compartida a nivel supramunicipal. El dia 6 de marzo nos dieron a los voluntarios nuestra compostadora y una charlita introductoria, y allí que estábamos al menos tres miembros de la Luna Verde: Juanki, Alex y yo, todo orejas, mientras nos explicaban las claves del compostaje casero.

En primer lugar nos dejaron claro que EL COMPOST DEBE OLER BIEN: a tierra, a campo. Si huele mal, es que algo va mal; esta fermentando (le falta oxigeno).


El compost tiene dos fases:

PRIMERA: DESCOMPOSICIÓN:
En esta fase actúan las bacterias termófilas y hongos para romper los enlaces químicos del material orgánico. La temperatura sube con esta actividad hasta casi los 70ºC, y la fase dura entre 6 y 8 meses. Hay que llenar la compostadora hasta al menos la mitad para que este proceso se inicie correctamente.

SEGUNDA: MADURACION:
Aquí llegan los refuerzos, las bacterias termófilas y los pequeños bichos que van a completar el ciclo: lombrices, cochinillas, insectos, que se nutren de los restos vegetales en esta fase del compostaje.
A los 8-10 meses aprox hay que usar una criba para separar los materiales parcialmente compostados (compost fresco) de los totalmente compostados (compost maduro). Para ello, se saca una varilla, se abre una portezuela de la parte de abajo, se saca el compost y se filtra. La parte no madura se vuelve a echar en la compostadora y la madura se dejará reposar unos días. Esta parte, si está correctamente compostada, debería oler a tierra de bosque encantado del país de los gnomos.

Nuestra primera cosecha de compost por tanto debería ser lograda al cabo de aproximadamente un año, durante el cual nuestra misión será conservar unas condiciones óptimas de temperatura, oxígeno y humedad.

MATERIALES A COMPOSTAR:
Lo ideal es colocar primero una capa de ramas en el fondo, tipo hoguera, para asegurar el aireamiento, antes de llenar la compostadora
Aunque se puede compostar cualquier materia orgánica, para los principiantes se recomienda empezar sólo con restos vegetales (carne y pescado podría atraer a ratones y requiere mucha más atención). Para mantener la humedad, el truco está en mantener un equilibrio entre restos secos de jardín (hojas secas, restos de poda, etc), y restos húmedos de cocina (restos de fruta y verdura, posos de café y té, incluso de forma moderada papel de cocina y servilletas de papel, cartón no ilustrado, etc), en una proporción 1/3-2/3.
Cuanto más variada la materia orgánica mejor, y mejor cuanto más pequeños los trozos. El ayuntamiento ofrece una trituradora de uso doméstico a rular entre los voluntarios de este experimento. Otra opción más casera es poner a tus hijos con unas tijeras a cortar en trocitos los restos: es una forma de usar su instinto destructivo en cosas útiles, lo recomiendo encarecidamente.
Para evitar la aparición de la molesta mosca de la fruta, se recomienda no dejar los restos en la superficie cuando se echan, sino cubrirlos con hojas secas o enterrarlos a un poco de profundidad en la compostadora.
Se recomienda también remover todos los días el compost con el denominado “aireador”, un cacho de hierro que se asemeja a un sacacorchos tamaño Gulliver en el país de Lilliput.

COLOCACIÓN DEL MAMOTRETO: sobre tierra mejor, ya que así se facilita el acceso de los bichos desde su medio hasta esta infraestructura de trabajos forzados a los que les sometemos sin su consentimiento. Si queréis contratar a estos organismos de forma reglada, asegurando sus derechos laborales y acceso a la seguridad social, podéis descargaros modelos de contratos por obra y servicio en la web del ministerio de empleo.
AHORRO EN RESIDUOS: se calcula que por cada 100 kg de materia orgánica echada al mamotreto, se consiguen unos 30 kg de compost. Para calcular este ahorro y para animar a todo el mundo a que se sume a esta práctica, Amigos de la Tierra pide a los vecinos voluntarios que pongamos un palito cada vez que echemos un cubo lleno a la compostadora, y así calcular bien cuánto estamos ahorrando en volumen de basura. Otra cuestión que seguramente anime a la gente a sumarse al reto del compostaje es que próximamente los impuestos de basuras subirán debido a que por las normativas antes citadas de la UE, se va a encarecer la gestión de las basuras, aumentando evidentemente lo que hay que pagar en función del volumen…

En este manual de Amigos de la Tierra viene toda esta información mucho más clara y ordenada.

Ah! Y gracias al lunero ÁLex por las fotos.